Entendemos lo frustrante que es para los padres no conseguir que sus hijos duerman, y ni siquiera que duerman bien, sólo que duerman.

Existen padres que se han enfrentado al menos a un problema relacionado con el sueño: falta de sueño, terrores nocturnos o incontinencia urinaria en los niños mayores.

Es importante saber que los bebés y los niños tienen necesidades y patrones de sueño muy distintos a los de los adultos.

¡Hay niños que no se cansan!

Eso o los que tienen problemas para dormir profundamente… En fin, son varios los factores que influyen para determinar la calidad de sueño en los niños, por eso, enlistamos algunas preguntas frecuentes entre los padres.

  • ¿Qué puedo hacer para que ayudar a mi bebé a dormir?
Mantén una rutina

Los bebés se desarrollan en la previsibilidad, por lo que una simple rutina de sueño realmente puede ayudar que pase bien la noche. Eso puede ser algo tan sencillo como “vaso de leche, cariñito y cuento” o cualquier cosa que funcione para ti y tu hijo. Nadie nace sabiendo ser padre.

La clave está en mantener el mismo patrón cada noche, de esta manera el niño sabrá qué esperar y terminará asociando la rutina con la hora de dormir.

-¿Qué hago cuando despierta por la noche?

Algunos expertos aconsejan mantener la interacción al mínimo, para que no se creen una falsa expectativa de que la noche también es buen momento para jugar. Usa poca luz y háblale en voz muy baja. Cuando abra los ojos en medio de la noche puede ser una buena manera de hacer que el pequeño empiece a reconocer que la noche y el día son diferentes, y que la noche es para dormir.

-¿Las comidas nocturnas son buena idea para estimular el sueño?

Esto lo único que estimulará es tu esfuerzo por querer que los niños duerman y no será así. La comida le dará energía y además crearás un mal hábito alimenticio.